EL RANCHERO DESTERRADO
El ranchero desterrado
Me asfixio entre las calles
sin aire y sin amor
de la triste ciudad.
Me abruma la nostalgia
del campo y cielo azul
busco la libertad.
Yo quisiera volver al Oeste
recorrer las praderas sin fin,
y escuchar tras de mí
las pezuñas retumbar
de la manada que vuelve al redil.
Yo quisiera gozar del silencio
de las noches haciendo vivac,
y escuchar al vaquero entonando una canción
que es el alma del Far-West.
La vieja diligencia
me llevará hasta allí,
mi viejo y dulce hogar,
cruzando las montañas,
chirriando su canción
a Texas llegará.
Y al bajar en el pueblo tejano,
al entrar fatigado al salón,
encontrar mis amigos y con ellos celebrar
los nuevos tiempos de nuestra amistad.
Y al acorde de nuestras guitarras,
cuando empieza la noche a caer,
escuchar al vaquero entonando una canción
que es el alma del Far-West.